Emociones en las aulas

Emociones en las aulas

Este post va a ser diferente. No voy a hablar de actividades, quiero hablar de emociones. Ya hablé sobre ellas y quiero insistir: hay emociones en las aulas.

A veces entramos en clase con prisas, con la idea de que tenemos que dar muchas cosas y que no tenemos tiempo. Pensando en cómo se portará Fulanito hoy o si Menganito no habrá venido para liarla. En que tengo que corregir, poner notas, preparar actividades. ¡Uf! Estoy castigada en el recreo y después tengo una reunión… No voy a tener tiempo de desayunar. Los de 4ºZ no han estudiado nada y no saco nada de ellos…

Lo queramos o no, a veces, muchas veces, este es nuestro día a día. Y nos olvidamos de lo esencial: los profesores somos personas y nuestros alumnos son personas.

Sí, somos personas… ¿y qué?

Pues que SENTIMOS, que estamos vivos, que tenemos vida tras nuestras fachadas. Y cuando los sentimientos, las emociones se dejan entrever en las aulas… ¡Buf! ¡Qué momentos podemos llegar a vivir! Esos que se salen de los límites de la asignatura y en los que puedes acariciar el corazón de tus alumnos.

Hay emociones en las aulas

Hay emociones en las aulas.

Hay emociones cuando ves que un grupo de alumnas se organiza para poner en marcha una campaña en defensa de los derechos de las mujeres. (Y pide permiso para hacerlo)

Hay emociones cuando preparas una actividad en la que a partir del sabor de un caramelo y de una música relajante (Yiruma, increíbles piezas de piano),  tienen que escribir un recuerdo, un sentimiento… y ves que algunas alumnas se emocionan hasta algo más de saltárseles las lágrimas.

Hay emociones cuando al acabar una clase y hacer uno de nuestros teatros improvisados, te dicen: “¡Maestra! ¡Qué pechá de reír en la clase de hoy!”

Hay emociones cuando antes de entregarte un trabajo te dicen que les ha encantado hacerlo. Que han disfrutado mucho con este.

Hay emociones cuando los ves reír. Cuando arrancan en aplausos. Cuando alaban el trabajo de otro compañero. Cuando disfrutan.

Emociones en las aulas

Hay emociones cuando ves brillar ojos, cuando te cuentan una anécdota de su vida personal, cuando se interesan por ti. Hay emociones cuando los ves superarse, cuando antiguos alumnos te dicen que te echan de menos. Cuando, aunque sólo sea por eso, te dicen que estas en el top 10 de profes por darles un caramelo.

Hay emociones cuando te buscan por los pasillos sólo por venir a charlar contigo. Hay emociones cuando se enfadan por quitarles un examen porque ya están fuera de tiempo.

Hay emociones y eso… es maravilloso.