Llevamos ya un mes de clases y ya estamos haciendo actividades para calentar motores de lo que será, con toda certeza, un curso apasionante. Me gustaría ir enumerando y explicando todas las actividades e ideas que hemos puesto en funcionamiento o que estamos apunto de comenzar… ¿Me sigues?

En 1º de ESO

¿Con qué actividades para calentar motores hemos comenzado en 1º de ESO?

Este curso doy en este nivel un taller de lectura de dos horas semanales y estoy intentando transmitirles el gusto por la lectura sin “obligarlos” a leer durante las dos horas. La estructura de las clases es la siguiente:

  1. Escuchan una historia que yo misma les cuento.
  2. Hacemos unos quince o veinte minutos de lectura en voz alta. El libro elegido ha sido La lección de August. Una de mis lecturas juveniles de este verano. De R. J. Palacio, publicado en Nube de tinta. 
  3. Actividades varias: cuentos enmarañados, poemas de otoño, lecturas con sonidos, sopa de letras de personajes literarios, tributo a Tim Burton y al Chico Ostra…

La joya de la corona ha sido un divertido Escape Classroom con el que comenzamos el curso y que quieren repetir a toda costa.

En 2º de ESO

¿Con qué actividades para calentar motores hemos comenzado en 2º de ESO?

La idea más original y divertida que estamos haciendo es… ¡un anticuaderno de Lengua! Pero… ¿en qué consiste eso con ese nombre tan raro? Para crearlo me inspiré en Destroza este diario y en Esto no es (solo) un diario. Un día me vino la inspiración ¿por qué no adaptar esos diarios (que no dejan de ser libros de actividades) a mis clases de Lengua? Y dicho y hecho: pensé una serie de actividades de tipo lúdico, muy visuales que potencien la  creatividad y la libertad a la hora de realizarlas y que tuvieran un componente, en muchos casos, de escritura creativa y… ¡voilá! Nació el anticuaderno.

En 1º de Bachillerato

¿Con qué actividades para calentar motores hemos comenzado en 1º de Bachillerato?

Del curso del INTEF sobre Visual Thinking me llevé muchas y muy buenas ideas para poner en práctica en mis clases. Entre ellas, la elaboración de una baraja visual para trabajar conceptos abstractos o definiciones importantes. Si habitualmente no se trabaja lo visual en la ESO, en Bachillerato mucho menos y, no debemos olvidar que nuestros alumnos pertenecen a una era completamente visual. Cercenar esta parte de los temarios y de su formación es, a mi modo de entender, una gran equivocación. Por eso, a pesar de los recelos de mis alumnos y de sus evidentes dificultades para sintetizar una idea o concepto en un dibujo lo más simple posible, en ellos estamos. Y, sinceramente, lo están haciendo mucho mejor de lo que cabía esperar al margen de los recelos que esta “cosa rara” hubiera podido generar en ellos desde un principio.

Y… ¡bueno! Hay muchas más cosas en el tintero, algunas ya programadas y otras que dentro de poco pondré en funcionamiento. Está claro que para producir un aprendizaje y para transmitir el amor por la Lengua y la Literatura a los alumnos hay que divertirse y buscarle el lado creativo a todo.

¡Seamos creativos! ¡Dejemos ser creativos a nuestros alumnos!